
En la Navidad de 1999 el huracán "Lothar" visitó también la
Selva Negra, apenas 2 horas, pero bastó para destruir más de 30 millones de metros
cúbicos de madera, y arrasar varios de sus bosques.
En una de las zonas más devastadas al pié de la carretera panorámica de la Selva
Negra, se ha acondicionado un sendero de 1km de recorrido (foto 1), no solo para que
comprobemos la fuerza devastadora de un huracán (foto 2), sino lo más importante para ver
la fuerza que la naturaleza tiene para regenerar de una manera totalmente natural y sin
intervención humana esos bosque tan afectados, y los resultados son evidentes, de todos
lados surgen nuevas generaciones de árboles (foto 3), algunos son ya de más de 2 metros (foto 4), por lo que en pocos años se podrá comprobar quien es más sabio a la hora
de repoblar, si el hombre o la naturaleza, habrá que volver aquí dentro de un década, y ya
os contaré...