
Freudenstadt, es la primera población importante que visitamos en la Selva
Negra alemana, después de un gran incendio, fue reconstruida con un trazado en forma de
aspas de molino, en cuyo centro se sitúa la Plaza del mercado, de planta cuadrada y
bordeada de casas porticadas (foto1), es lógicamente la parte más animada, y donde se
encuentran las principales terrazas y heladerías, también hay fuentes (foto2), y pequeños
canales para refrescarse los pies.
Pero la curiosidad, la encontramos en la iglesia (Stadtkirche) del siglo XII, y es que
presenta una curiosa disposición: las dos naves que la forman, forman un ángulo recto (foto
3), y constituyen uno de los ángulos de la plaza del mercado. En su interior, y justo en ese
ángulo recto se encuentra una pila bautismal románica (foto 4)...