
Alemania se ha preparado a conciencia para recibir a sus
invitados, los miles de aficionados de todo el mundo que han acudido a la cita
del mayor acontecimiento futbolístico del planeta: su Campeonato Mundial que se
celebra cada 4 años.
La gran mayoría de estos aficionados entran al país por sus aeropuertos, y todos
ellos se han engalanado para que ya desde su primera impresión del país les
huela a fútbol por todos lados.
Para nuestra estancia en Alemania, utilizamos cuatro aeropuertos, y estas son
algunas de las fotos mundialístico-deportivas que en ellos tomamos.
Empezamos por Munich, donde a la entrada de su aeropuerto te recibe la selección
alemana al completo (foto 1), no se si para darte la bienvenida, o para
intimidar a sus contrincantes, y no andas ni 10 metros desde la puerta, y ya
tienes las primeras tiendas de recuerdos oficiales del evento, pero no hay que
tener prisa las encontramos a miles por todo el país. Con lo que también nos
encontramos fue con la copa del mundial olvidada en la cinta de equipajes (foto
2), uno de tantos detalles curiosos para sorprender a los visitantes. Y un
último obstáculo que superar para salir del aeropuerto de Munich, hay que batir
nada más y nada menos que al propio Oliver Kahn, para lo que se necesita gran
velocidad algo muy controlado en las autopistas alemanas ( foto 3)
El aeropuerto de Stuttgart, un aeropuerto modesto lo decoraron como un equipo
modesto que lava y tiende dentro su ropa deportiva (foto 4), el de Berlín
(Tegel), con el colorido que forman las banderas de todos los países
participantes, y la última (foto 6), pertenece al superaeropuerto de Frankfurt,
en donde se ve deportivamente pintados los aviones de la primera línea
nacional...