
El paisaje de Luxemburgo es
suave, relajado y tranquilo (foto 1). El primer lugar al que me dirijo, es a la
pequeña población de Vianden, allí encontramos un magnífico y grandioso
castillo medieval perfectamente restaurado (fotos 2 y 3).
Se encuentra ubicado al noroeste de Luxemburgo, cerca de la frontera con
Alemania.
El castillo, construido sobre una vieja fortaleza romana, fue la residencia de
los Duques de Vianden, hasta que se mudaron a los países Bajos. Después un
incendio y un terremoto, redujo el castillo a la absoluta ruina, estado en el
que permaneció por muchos años, hasta que pasó a manos del estado en 1977, el
cual comenzó una ardua tarea de restauración que duró muchos años.
Hoy en día está imponente y recibe las visitas de cientos de turistas,
que se maravillas al recorrerlo. Tiene varias puertas, torres y accesos (fotos 4
y 5). Y muchas salas con objetos de la época como armaduras (foto 6), así como
otras amuebladas recreando los ambientes medievales como la alcoba (foto 7), las
cocinas (foto 8), o los comedores para la tropa (foto 9)...