
En Nuevo San Juan Parangaricutiro, el pueblo que se fundó tras la destrucción por el
volcán del antiguo San Juan, asistimos en su iglesia a un curiosa forma de dar gracias a
Dios, se trata de bailar pasos adelante y pasos atrás dentro de la iglesia, preguntamos que
porqué lo hacían así, y nos contestaron que "al santito le gusta que le
bailen..."(foto 1).
Desde aquí haremos una excursión en Cherokee hasta el Parque Nacional Pico de
Tanctaro, una montaña de 3900 metros a la que según el mapa llega una pista de
tercería porque hay una antena en su cima.
En la entrada del parque no saben nada del pico, ni de la pista, ni de la antena de
telefonía. Nos fiamos del mapa y seguimos, enseguida dejamos la pista principal, la nuestra
se mete en un bosque de pinos, y el terreno duro se trasforma en fina ceniza volcánica, por
la que es muy agradable conducir, pero muy fácil quedarse encallado.
Pasados unos kilómetros una cadena nos cierra el paso, y enseguida de una caseta junto a
ella, aparecen dos hombres, uno de ellos armado con una escopeta, decido dar la vuelta, pero
es demasiado tarde, el hombre y la escopeta están en mi ventanilla, afortunadamente es muy
amable y con ganas de conversación, vuelvo con mi pregunta sobre el estado de la pista que
conduce a la antena, y me contesta que no sabe porque hace muchos años que no sube, pero
cree que estará bien porque no hace muchos días pasó otro coche...
Continuamos atravesando un pueblo fantasma (foto 2), efectivamente no pasa mucha gente por aquí, un trozo de valla de alambre de espino para ganado está caído sobre la pista, y lo
tenemos que retirar con cuidado para continuar.
Por fin vemos en lo alto la antena, y la empinadísima rampa final que llega a ella, en muy
mal estado, descompuesta, con escalones, y nieve en su parte final, marchas
cortas, carrerilla, y usando hasta el último de los 180 caballos del cherokee, llegamos
arriba por los pelos, Heike me mira y me dice: "Yo luego este trozo lo bajo andando, vale¡¡¡"...
Desde arriba se domina gran parte de Michoacán, sus campos y volcanes, (fotos 3 y 4) con
este paisaje fantástico se disfruta mucho de una comida campestre, lastima que los que
construyeron la antena, no les importó dejar allá arriba toda la basura de la
construcción, cables, hierros, cemento, etc.
PD. Heike bajó en el Cherokee...µ.