
Es mi cumpleaños, y Heike me ha preparado un finde sorpresa. No me quiere dar ninguna
pista, así que me preparo para cualquier cosa cargando en el cherokee un traje bonito, el
bañador, equipo de buceo, parapente, raquetas de tenis, botas de montaña, y demás bártulos
que pudiera necesitar.
Salimos dirección Tulancingo, menos mal que llevo el parapente, pero pasamos de largo la
zona de vuelo, osea que ahí no vamos...
Y llegamos a una antigua hacienda construida nada menos que en 1542 en la población de
Apulco (foto 1), lástima que esté un poco falta de mantenimiento, pero no debe ser barato
mantener una hacienda tan grande como esta, con casas independientes para
invitados, iglesia, jardines, piscina, es tan grande que algunos de los edificios antiguos los
han habilitado como discoteca, casa de colonias, pista de baloncesto de parquet
cubierta(aunque ahora usada como garage), etc.
Pues resulta que lo que hacen para poder mantenerla, son viajes en globo, así que como
regalo de cumple tendré mi primer vuelo en uno de estos aparatos.
Pero antes ( y también incluido en el regalo) un estupendo madrugón, ya que volaremos al
amanecer, porque que en estas fechas enseguida empieza a soplar fuerte viento en
altura, como sucedió, y por eso no alcanzamos gran altura, vamos que casi nos llevamos por
delante el campanario de la iglesia del pueblo, pero bien para ser el primer vuelo, y
tranquilo, supongo que esta es la palabra que define un vuelo en globo...