Pero lo mas sorprendente de Himeji es el templo Engyoji que se extiende por la ladera del monte Shosha, con varios edificios construidos en los
densos bosques de la montaña. Normalmente se puede acceder al complejo en
teleférico, pero para mala suerte nuestra o buena según se mire, pues el
teleférico estaba en mantenimiento y no funcionaba por lo que nos toco subir a pie, y la visita al templo se
convirtió en una agradable excursión de un día.
Este templo y todo su conjunto de edificios de madera tiene más de 1000 años de antigüedad, y como en el templo no hay ningún tipo de
infraestructura moderna, es ideal como escenario de películas de época. La
súper famosa película de Tom Cruise de «El último samurái» fue filmada aquí entre otros lugares mas.
El monte Shosha se encuentra en el extremo norte de la ciudad de Himeji y se
llega en transporte publico en 25 minutos con el autobús número 8 hasta la parada del teleférico
del monte Shosha..
Hay varias zonas diferenciadas: la puerta Niomon está a 10 minutos a pie de la estación superior del teleférico, y al igual que el templo Maniden, es una construcción de madera
sobre pilotes situada en una de las laderas más empinadas de la montaña. Y los tres grandes pabellones del templo: Mitsunodo es el enorme pabellón principal de madera, Jikido
es una sala utilizada como alojamiento y comedor donde se exponen algunos de los tesoros del templo y Jogyodo es el gimnasio del templo. Un poco más adelante hay un mirador
con vistas de la ciudad de Himeji y de varios templos más.
La verdad es que disfrutamos mucho la visita ya que al no funcionar el
teleférico, pues no había mucha gente y valió la pena la caminata para disfrutar el templo sin
aglomeraciones de turistas...