ç

La ciudad de Santa Ana de Coro, es una de las más antiguas de
Venezuela, fundada en 1527 por Juan de Ampíes aun hoy en día conserva gran parte
de su historia, la cual se refleja en las construcciones de su casco colonial,
lo cual le ha valido ser nombrada por la UNESCO patrimonio cultural de la
Humanidad.
Paseando por su centro veremos perfectamente pintadas y conservadas sus casas
principales como la de Los 100 balcones (foto 1), que si bien al contarlos os
dais cuenta que no son cien, si seguís contando y sumando los que dan al patio
interior, llegáis a esa cantidad.
Balcones y ventanas los hay por doquier, uno de los más espectaculares está en
la Casa de los Senior (foto 2), pero paseando por las calles lo que más llama la
atención, es el colorido de las casas (foto 3), que imprimen a la vez una
sensación de alegría y tranquilidad, combinando los azules fuertes con los
amarillos y ocres.
Hay muchas casas destacadas como las de las ventanas de hierro, que fue la
primera que las tuvo de este material, traídas especialmente desde España.
Todas las casas del centro colonial pertenecían a la clase pudiente de la época,
por lo que todas son muy interesantes de admirarlas paseando por sus callejuelas
empedradas (foto 4), y deteniéndose a ver pequeños detalles en sus ventanas
(foto 5), en los farolillos, en la Catedral, en cualquier sitio. Uno de ellos
por ejemplo es este balcón visto desde el interior y en el que la joven de la
casa se sentaba junto a él a escuchar las serenatas que los mozos le cantaban
(foto 6)...