
Desde la población de Trigrad, nos dirigimos hacia la de Yagodina, se
encuentra en el valle de al lado, pero para llegar, hay que volver a desandar todo el
desfiladero de Trigrad, o tomar una incierta pista de montaña, optamos por esta segunda
opción, y aunque lenta y pedregosa no nos dio ningún problema y disfrutamos mucho del
paisaje (foto 1).
Nuestro objetivo es la cueva de Yagodina, conocida desde la antigüedad, como atestigua este
puente romano apenas a 100 metros de la boca de entrada (foto 2).
La cueva como tantas otras abiertas al turismo tiene los elementos comunes a todas ellas
estalactitas, estalagmitas, etc (fotos 3 y 4), pero esta posee además, un tipo de formación
única, que solo se da en esta cueva, se llama "piel de leopardo" (foto 5), y es que
la roca a causa de la acidez de las plantas de la superficie y que se filtra con el agua, se ha erosionado, (se podría decir quemado por el ácido), y ha quedado de esta
curiosa manera (foto 5), o sea parece la piel de un leopardo, esto sucede en buena parte de
la cavidad, y es realmente curioso...