La siguiente playa que visitamos es Porto Vromi, un lugar arenoso aislado, perdido entre las bellezas naturales griegas,
al acecho entre rocas
grises en la costa occidental de Zakynthos. Aunque está lejos para llegar desde las grandes ciudades, y el conjunto de
comodidades es muy limitado, Porto Vromi vale la pena el tiempo dedicado, porque estas hermosas bahías son una verdadera
rareza.
A pesar que cuando fuimos ya en la tarde no había nadie, es un lugar muy popular ya que desde
aquí salen también los barcos
para ir a playa Navagio.
La mejor vista de Porto Vromi se abre desde arriba desde la carretera de acceso. Y desde
ahí ya se aprecia que el lugar
no es muy grande, pero su agua color aguamarina rodeada de montañas de color gris es impresionante y dan ganas de bajar
rápidamente y ponerse a esnorquelear en las rocas u pequeñas cavidades junto a la playa.
La playa está cubierta de arena y guijarros, el descenso es suave pero la profundidad aumenta muy rápido, a solo unos metros
de la orilla.
Si nadas hay que hacerlo con precaución ya que la zona es muy estrecha y hay bastantes
embarcaciones, me imagino que en
plena temporada seta un pequeño caos...