Nuestra siguiente parada es Gobustan a 60 kilómetros de Bakú. Aquí se encuentran los famosos volcanes de lodo y es que
en Azerbaiyán abundan maravillas naturales únicas y poco comunes que despiertan la curiosidad de los viajeros.
De los ochocientos volcanes de lodo que existen en el mundo, aproximadamente la mitad se encuentran en Azerbaiyán. Algunas de estas formaciones
naturales son bastante masivas y alcanzan varios cientos de metros de altura. Los volcanes están dispersos por los desiertos rocosos de la Reserva
de Gobustán.
Estas extraordinarias formaciones cónicas presentan cráteres planos que ocultan reservas de petróleo y condensado de gas
caliente. Los científicos calculan que estos montículos de lodo tienen hasta 25 millones de años. Si se observa el interior
de estos volcanes, se ven grandes burbujas que se forman y estallan instantáneamente en la superficie del lodo.
Los volcanes de lodo y sus subproductos tienen diversos fines cosméticos e industriales. Por ejemplo, los fluidos que brotan de los cráteres de
cada volcán se emplean
en la construcción y en la industria química. El lodo volcánico también ofrece beneficios para la salud: bañarse en frescas piscinas naturales
puede aliviar los síntomas asociados a enfermedades músculo esqueléticas y cardiovasculares.
Llegar aquí en un "tour" por supuesto no es nada complicado, aun así al menos ahora en invierno cuando los caminos
están llenos de barro, las "vans"
turísticas no llegan hasta los volcanes y somos transferidos los kilómetros finales a viejos "Ladas" para completar el resbaladizo y embarrado
camino. Una vez en los volcanes nos dan bolsas de basura para que nos las pongamos en los pies y es la
única solución "de emergencia y rápida" para
no embarrarnos todos al caminar entre los volcanes...