Pasamos por este lugar en pleno invierno del año pasado, pero la nieve y
el hielo lo mantenían cerrado, así que quedó pendiente para una visita en verano, y es
que es en esta época cuando hay que venir para disfrutar este paraíso de verdor y
frescura. (ver fotos)
Se trata de un camino artificial que recorre la garganta abierta en la roca por el río
Radovna, no os cansareis, apenas tiene un recorrido de 1600 metros, que después hay que
desandar, pero son de una intensa espectacularidad, lleno de pequeñas cascadas, rápidos y
rocas erosionadas, y eso a pesar de que la profundidad del barranco apenas sobrepasa la
cincuentena de metros, pero al estar tan encajonado, prácticamente no se ve el cielo en
ningún momento...