
También, y para terminar esta serie de escaners dedicados a la pasada temporada de
lluvias, pudimos hacer algún vuelecito en alguna de las zonas cercanas a la ciudad por
ejemplo Tulancingo.(foto 1)
Este día se juntó allí mucha gente, casi todos los habituales del DF, y algunos más.
Por la mañana nada destacable, viento cero hasta que el estómago comenzó a
crujir, decidimos hacer un vuelo de bajada de poco más de tres minutos hasta el
restaurante cercano al aterrizaje, donde un conejo al gusto nos daría fuerzas para volver
a subir al despegue.
Allí mucha gente, pero volando solo las alas delta, y es que ahora si soplaba viento pero
demasiado.
Solo Marco decide acompañar a las delta e incluso echarlas para quedarse volando el
solito, a los demás no nos queda otra que mirar, el viento sigue fuerte...
Hora y media después, y ya cansado de volar decide aterrizar en el despegue, pero antes
parece decirle al Dios Eolo, que él ya está cansado de volar, que puede bajar la
intensidad de viento, y permitir que vuelen el resto de los mortales.
Efectivamente, baja el viento, y comenzamos a salir, aún es pronto y podemos disfrutar de
más de dos horas de vuelo hasta el anochecer, después todos al bar a tomar una
cervecita, cansados de volar, contentos y felices por el estupendo día de vuelo.