
Trier es la ciudad más antigua de Alemania, la antigua Tréveris romana.
Su historia se remonta a la sumisión a Roma de una tribu celta que habitaba
Tréveris. El emperador Augusto, hacia el XVI a.C. fundó en este territorio
la colonia Augusta Treverorum. Con la reorganización del Imperio Romano
ordenada por Diocleciano, Tréveris fue elevada al rango de capital del
imperio occidental (Galia, Hispania, Germania y Britania), por lo que la
ciudad vivió un gran periodo de esplendor, en el cual se construyeron
magníficos edificios, algunos de los cuales nos han llegado hasta nuestros
días.
La Porta Nigra (fotos 1 a 6), es el monumento romano más importante en
territorio alemán. Los silares cuadrados ennegrecidos a lo largo del tiempo
por una pátina depositada sobre la piedra arenisca, le ha dado el nombre a
la puerta. Sus bloques de piedra, se ajustan unos a otros sin argamasa,
unidos únicamente mediante grandes crampones de hierro. La puerta estaba
destinada a uso militar.
Hay más restos romanos en Trier como el Anfiteatro, que tenía capacidad para
20.000 personas que estaba situado en la ladera de una montaña (fotos 7 a
10). O la Basilika y las Termas (fotos 11 y 12), construidas en tiempos de
Constantino el Grande (hacia el 310).
Hoy la Trier actual ya tiene un aspecto más germánico con casas de vigas
entramadas (foto 12), una gran Hauptmarkt (plaza del mercado) erigida en el
año 958 y con una bella fuente con figuras del siglo XVI. Una catedral (Dom)
(fotos 13 a 15) que más bien parece una fortaleza, y es de varias épocas. Se
han utilizado incluso columnas romanas en su construcción.
Los amantes del arte romano disfrutarán en el Museo Renano (Rheinisches
Landesmuseum) (fotos 16 a 18), que dedica cuatro de sus plantas a las
antigüedades romanas encontradas en la zona (mosaicos, estatuas de bronce,
esculturas, bajorrelieves, etc)...