Fértiles montañas entre árboles de hojas verdes, tejados triangulares de vigas
entramadas, iglesias y casas con balcones típicas de los Alpes, igualitas a las que
aperecen en todas las cajas de galletas y dulces alemanes. Parecería que estamos en lo
más profundo de Baviera, pero nos encontramos a tan sólo 30km del caos tropical de
Caracas, es la Colonia Tovar (foto 1).
Un rico terrateniente, Martín Tovar, viajó a Europa para traer inmigrantes alemanes que
cultivaran sus tierras, y el 11 de Enero de 1843, 392 personas originarias de Kaiserstuhl en
la Selva Negra alemana embarcaron rumbo a Venezuela, pero la desgracia en forma de epidemia
de viruela causó 70 muertos en el barco, y al llegar a la costa venezolana no se les
permitió desembarcar en Puerto Colombia, y se les sometió a una larga cuarentena. Mientras
tanto la noticia se extendió por todo el país, y cuando desembarcaron, en lugar de
encontrarse una calurosa bienvenida, se encontraron con gente bien poco dispuesta a
acercarse a ellos y ayudarlos. De esta forma se aislaron y la Colonia Tovar se convirtió
en una isla de cultura, tradición y lengua alemana durante un siglo.
No fue hasta 1963 que se construyó la carretera desde Caracas y terminó con el
aislamiento de la colonia. Parece ser que ya han perdonado ese rechazo inicial, y el lugar
se ha convertido en una rareza turística para el caraqueño curioso, a la vez que la
comunidad alemana vende sus productos en el mercado.
Por sus calles de lo más típicas (foto 2), se puede ver a sus pobladores todos de aspecto alemán. La iglesia de San Martín en el centro de la ciudad (foto 3), lleva el nombre del
fundador de la colonia, y las vigas de madera negra son únicas en Venezuela. Esta iglesia
es una copia fiel de la de Emmendingen en Alemania.
Todo tiene sabor alemán, desde los carteles indicadores (foto 4), hasta las ventanas y el
vestuario de los camareros (foto 5), también de las meseras (foto 6), y es que en todos los
restaurantes podréis degustar platos típicos realmente espectaculares hasta con el menú
en alemán. Y luego por supuesto regresar con salchichas, mermeladas caseras, o cerveza
tipo "pilsen" caseras y típicamente alemanas...