
Nuestra siguiente ascensión en el macizo del Pirín, comienza sin nosotros
saberlo la noche anterior cuando cenando en un restaurante, se nos acerca un señor al
oírnos hablar en español, y nos cuenta que el tiene un negocio de jamones en
España, y
está por Bulgaria vendiéndolos, le decimos que nos parece muy bien, pero que nos saque
unas muestras, y el muy simpático y amable se va a por ellas, el jamón para que
engañaros, de lo mejorcito que he comido...
Por la mañana pretendíamos subir al pico Todorin de 2746 metros de altura, pero no
tenemos ninguna prisa, ya que el telesilla de la estación de skí de Bansko sube hasta los
2500 metros,pero nos lo encontramos parado, y nos dicen que no va a funcionar hoy, mientras
pensamos que hacer, ya que es muy tarde para iniciar la ascensión desde abajo del
todo, aparece el tío de los jamones, le acompaña la estrella local del pueblo, un
medallista olímpico de voleibol nada menos que en Moscú, para colmo habla perfecto
español, y nos cuenta que su hijo juega voleibol en el equipo de Palma de
Mallorca, nosotros le contamos lo del telesilla, y nos responde "niama problem"(no
hay problema),se va al del telesilla, y nosotros solo oímos algo de "cheteri
turisti"(cuatro turistas),enseguida nos llaman del telesilla "hayde cheteri
turisti"(vamos los cuatro turistas),y el telesilla funciona para nosotros solos y el
de los jamones claro (foto 1),ante el asombro del resto de la gente que también quería
subir, y no les dejan, está claro que en Bulgaria como en cualquier parte del
mundo, no todo el mundo es tratado igual...
Una vez arriba solo nos separaba de la cima una sencilla cresta montañosa (fotos 2 y 3)
con algún paso de segundo grado, que pasamos sin problemas haciendo cima rápidamente (foto
4)...