A unos 20 km de la capital grancanaria se encuentra el municipio de Teror, a una altitud de 543 metros. Es conocido por
la gran devoción que se profesa a la Virgen del Pino, cuya
basílica se puede visitar y contemplar gran valor histórico.
La Virgen del Pino es la Patrona de la Diócesis de Canarias y alrededor de su
basílica ha ido creciendo la población.
La Plaza de Teror es el centro neurálgico de la Villa. Desde ella se pueden apreciar los balcones típicos de la arquitectura canaria que adornan
gran parte del municipio. La Alameda es otro de los lugares más transitados, en el mismo casco histórico de la Villa. Su origen se remonta a una
explanada situada delante del Palacio Episcopal, en 1793.
El edificio que alberga el Ayuntamiento de Teror, también forma parte del rico patrimonio histórico municipal.
En la población también se encuentra el Monasterio del Cister pero solo vimos la fachada porque estaba cerrado y no encontramos
forma de probar
la exquisita pastelería artesanal que elaboran sus monjas.
También veréis la Fuente Agria que también es uno de los lugares más emblemáticos de Teror. Se compone de tres manantiales: El Principal,
del Agua Agria y del Molino de en medio.
En la población y sus alrededores hay varios espacios naturales y lugares para pasear o hacer pequeñas excursiones como el Barranco del
Álamo,
la Caldera de Pino Santo, el Parque Natural de Doramas, la Agujereada (formación montañosa), con los barrancos de Madrelagua, del Pino y
de la Molineta por ejemplo.
Cada domingo, el popular Mercadillo de Teror, se sitúa bordeando la Basílica. En él se pueden adquirir productos
de la tierra, repostería típica, o las famosas morcillas dulces y chorizos de Teror...