
Es costumbre en México cuando comienza el equinoccio de primavera desplazarse a una
zona arqueológica a cargarse de energía, para ello solo se tiene que estar en lo alto de
una pirámide preferiblemente vestido de blanco cuando el sol está en lo más alto. El
primer año que llegamos a México fuimos en estas fechas a Teotihuacan, al día siguiente
apareció una foto en el periódico, y en su pié decía que dos millones de personas
habían visitado la zona ese día.
Así que esta vez buscamos un lugar menos concurrido, Tepoztlán (Lugar del hacha). Ya
llegando al lugar pudimos comprobar que hasta el "Popo" lucía su mejor traje
blanco.(foto 1).
Esta Pirámide, se encuentra encaramada en lo alto de unos acantilados, a los que
inevitablemente hay que subir a pié. (foto 2 y 3), pero la vista desde arriba , y la
prometida recarga energética, bien merece el esfuerzo.(foto 4).