Ya me he resignado a ver Kyoto bajo la lluvia que no cesa, y me dirijo a uno de los lugares mas espectaculares,
emblemáticos y representativos de la
cultura clásica japonesa: El Templo Dorado también conocido como Pabellón de Oro o Kinkakuji.
Está considerado como patrimonio de la humanidad desde 1994 y es visita obligada para quien se acerque a Kioto por primera vez.
El templo se divide en cuatro zonas o lugares bien diferenciados: El Pabellón Dorado, La casa del te, Los jardines y el estanque,
La verdad es que este lugar es hermoso aun que lloviendo y con el cielo negro ya que su color dorado que le da el estar recubierto de "pan de oro"
(láminas muy finas de oro batido), lo hace brillar con luz propia, y
supongo que si le diera el sol seria mucho mas espectacular.
Cada planta esta construida en estilos diferentes: imperial, samurai,
Zen. Y en su interior se encuentra una tríada de budas, tres figuras representativas
de la religión budista.
El tejado del templo, está coronado por un pájaro (fenghuang) originario de la mitología china. Antiguamente se pensaba que esta ave reinaba sobre las
demás.
Antes de finalizar el recorrido se pasa por la sala de te que es de la
época Edo, y se ve desde fuera y se llama Sekkatei. Para llegar hasta aquí
recorreréis una buena parte de los jardines y el estanque todo muy bien cuidado como se espera de un
jardín japonés.
Respecto al estanque, se llama Kyoko-chi o espejo de agua. Su forma y composición representa una interesante simbología del budismo y su creación.
Se puede ver interpretada en forma de piedras e islas a lo largo del estanque.
El Templo Dorado, se construyo como lugar de descanso para el Shogun (general) Ashikaga Yoshimitsu. Y después de fallecer el shogun, su hijo decidió
transformar el edificio y los alrededores en un templo
Zen y ofrecerlo a la secta budista Rinzai...