
La ciudad de Gori se encuentra dominada y a los pies de una
tremenda fortaleza medieval, Goristsikhe. Pero estamos aquí porque en esta
ciudad, nació Josef Stalin. Un tremendo museo (foto 1) y una gigantesca estatua
en la plaza central aun lo recuerdan, aunque esos recuerdos no sean muy gratos.
Stalin junto con su mano derecha Beria (también georgiano y jefe de la KGB),
fueron los que más violentamente ejercieron represión sobre su propia tierra, y
eliminaron los sueños independentistas de sus propios compatriotas. La historia
fue larga, dura y sobre todo dramática, pero hoy cuando por fin han logrado su
ansiada independencia, en vez de borrar todos esos recuerdos, lo han convertido
en una atracción turística, y podemos visitar su museo, repasar sus viajes, vida
y hazañas, ver sus objetos personales, y también claro está hacernos la típica
foto junto a su estatua (foto 2).
Junto al museo está la casa donde nació y vivió con sus padres (foto 3),
básicamente aunque reconstruida se encuentra intacta con sus muebles originales
(foto 4).
Otra curiosidad interesante, es el vagón de tren personal que Stalin utilizó
para recorrer el país durante 12 años, os podéis subir a el y ver su interior,
simple pero elegante (fotos 5 y 6).