
Nos dirigimos al yacimiento arqueológico de Selinunte, pero
antes hacemos una parada en la antigua cantera de donde se nutrían los
grandiosos templos del lugar.
Es un lugar fascinante, ya que esparcidos entre olivos y naranjos se encuentran
todo tipo de columnas, fusteles y basamentos en sus distintas fases de
elaboración y tallado, desde las rocas en las que apenas se aprecia lo que va a
salir de ellas, hasta grandes columnas ya terminadas que estaban ya siendo
transportadas rodando utilizando cuñas y palancas (fotos 1 a 6). Todo está tal y
cual lo dejaron los obreros que aquí trabajaban un día del 409 a.C. cuando un
inesperado ataque de los cartagineses les obligó a abandonar la cantera y correr
a defender su ciudad. Casi todos los habitantes de Selinunte murieron, o fueron
hechos prisioneros, y los templos para os que estaban destinadas esas columnas
nunca se construirían.
Las llamadas Canteras di Cave di Cusa, se encuentran situadas a unos 13
kilómetros al NW de Selinunte, en la población de Campobello di Mazara...