
Llegó el día de la ceremonia religiosa, pero no íbamos a empezar con ella
directamente, sino con una sesión fotográfica.
Debo decir que yo siempre he pensado que eso son cosas para las Top-Models y gente del
espectáculo, por lo que mi interés en esto no era muy grande.
Como muchas veces me pasa, simplemente me equivoqué.
Llegamos al estudio fotográfico, y esa falta de interés y ganas, poco a poco se fue
transformando, primero en tranquilidad y relajación, y luego en curiosidad, y os aseguro que
una vez os tranquilizáis, la sesión se transforma el algo curioso y divertido. Ponte
así, ponte asá, besa a la novia, quítate la chaqueta, ahora un rollo en blanco y
negro, ahora fondo azul, ahora fondo blanco, ahora nos vamos con los patitos al parque, ahora
en el césped, ahora con árboles de fondo, etc...
No se cuantas fotos nos hicieron, pero si que todo fue pasó muy rápido, y que me sentí
algo triste cuando se acabó, y nos hubiera gustado seguir, porque por un momento nosotros
fuimos las estrellas, y ahora las entendemos,?Quien fuera estrella de cine para hacer
sesiones de estas más a menudo¿...