Sarajevo es la capital de Bosnia-Herzegovina, una increíble ciudad forjada por su pasado desgarrador y un futuro de
esperanza.
Sarajevo es conocida como la «Jerusalén de Europa» por
haber sido un ejemplo de convivencia de musulmanes, ortodoxos, católicos y judíos durante siglos hasta que estalló la Guerra de Bosnia y fue
asediada y bombardeada entre 1992 y 1995 por el ejercito serbio provocando grandes destrozos en sus edificios y lo más importante, más de 12.000
muertes, la mayoría de civiles.
Aun así han logrado rescatar gran parte de su patrimonio otomano, austrohúngaro y cuentan con su recuerdo de las Olimpiadas de invierno celebradas
aquí en 1984.
Un día es totalmente insuficiente para ver la ciudad, porque además de que tiene mucho que ver dentro de ella, hay mucho que ver
también en sus
alrededores, y mucho mas si te gusta la montaña y naturaleza de la que esta rodeada.
Os voy a nombrar algunos de estos lugares imprescindibles para ver dentro de la ciudad y en
próximos escáner algunos fuera de ella.
La foto de portada del este escáner corresponde al Ayuntamiento de Sarajevo que aunque se ve nuevecito es de 1896 y sorprende por un estilo que
combina el morisco español con detalles arabescos inspirados en el Alcázar de Sevilla.
Muy cerca del Ayuntamiento esta en barrio turco, para mi la verdadera maravilla de la ciudad, en la que perderse
por sus callejuelas y tomar un café
turco en sus terrazas. Es la zona mas turística de la ciudad siempre repleta de gente que husmea en sus bazares.
Aquí tenéis que buscar la
Fuente Sebilj, situada en la conocida como Plaza de la Paloma por estar llena de ellas, es una pintoresca fuente de madera y piedra de mitades del
siglo XVIII y otro de los lugares más bonitos que visitar en Sarajevo .
Hay varias mezquitas, la más grande de Bosnia y uno de los lugares imprescindibles que ver en Sarajevo es la Mezquita Gazi Husrev-beg, construida en
el siglo XVI por orden del gobernador otomano de Bosnia destaca por su increíble estructura con múltiples cúpulas y un portal monumental decorado
con mocárabes.
Todo el centro es peatonal por lo que es muy tranquilo el recorrerlo y disfrutarlo.
Seguramente pasareis también por un monumento con una llama que nunca se apaga en recuerdo a todas las víctimas militares y civiles que
fallecieron durante la Segunda Guerra Mundial en Bosnia y Herzegovina.
El puente latino hay que visitarlo por motivos históricos ya que el 28 de junio de 1914, en su lado norte, se produjo el asesinato del Archiduque
Francisco Fernando de Austria (heredero del trono austrohúngaro) y su esposa Sofía, duquesa de Hohenberg, por parte de un joven nacionalista
yugoslavo, causando el inicio de la Primera Guerra Mundial...