
Seguimos visitando Haciendas del Estado Sucre, que a pesar que
todo parece selva tropical, también existen sabanas pantanosas ideales para la
cría del búfalo.
El lugar hace las veces de campamento (foto 1) en el que se puede pernoctar en
unas cabañas redondas y muy confortables aunque hay que olvidarse un poco de la
civilización y dedicarse a la naturaleza, a la observación de búfalos, aves
acuáticas, pasear en caballo, etc...
Para ir a la "caza" del búfalo, no hay más remedio que adentrarse en su
territorio: el pantano, y para ello hay que embarcarse en unas pequeñas e
inestables canoas construidas con el tronco de un árbol (foto 2), y después ir
en su busca. Les gusta estar en remojo (foto 3), y también en manada (foto 4), y
parecen tan pacíficos que en seguida les tomas confianza y te acercas a ellos
(foto 5), a veces olvidando que son animales salvajes de 400 kilos y con
cuernos.
Y lo mejor es que después de la emocionante y a la vez tranquila excursión nos
esperaba una apetitosa comida a base de filetones y queso de leche de búfalo...