
Las playas más espectaculares de la República Dominicana son
fáciles de encontrar al lado de cualquier hotel de lujo en las fotos de
cualquier catálogo de viajes. Pero para encontrar las playas más
espectacularmente vírgenes, tendréis que olvidaros de los catálogos y de los
cómodos transportes con aire acondicionado, y tal vez ir un poco más incómodos,
si tenéis la suerte de caber en los transportes rurales (foto 1), las carreteras
no principales son de tierra, y están llenas de baches, piedras y charcos (foto
2). Por ellas se viaja lento, y preguntando por que no hay carteles, pero si
lográis encontrar por ejemplo la solitaria y aislada Playa Rincón (foto 3), pues
os quedareis sin adjetivos para calificarla, yo no pienso ni intentarlo me
remito a las fotos.
A pesar de que no cuenta con ningún tipo de infraestructura, tampoco es
necesario, un limpio y fresco río que desemboca en la playa, sustituye a las
duchas, y un par de lugareños tienen dispuestas una carpa y unos taburetes de
troncos y en una barbacoa rudimentaria os asarán la pesca del día o unas
langostas. Si os queréis quedar a dormir aquí, simplemente esperar el anochecer
(foto 5) y que mejor que en la playa bajo este techo de mil y una estrellas...