
El "Camino Real", o el "Camino de los Españoles" entre el puerto de La
Guaira y Caracas, es el de mayor importancia histórica en Venezuela, y el único
transitable entre los dos poblados por más de tres siglos. Sirvió para el
transporte de personas y de todo tipo de bienes y alimentos, además de
fundamental para la conquista y colonización de Venezuela. El propio Libertador
Simón Bolívar utilizó este camino, y lo subió por última vez en 1842 cuando
trajeron sus restos de Colombia.
Hoy en día (ya os imaginareis lo que voy a decir), está en un estado lamentable
de total abandono, descuido, desidia, falta de mantenimiento, etc, etc, etc...de
hecho es imposible de transitar y recorrerlo en su totalidad, ya que hubo un
deslave durante las riadas de hace ya cuatro años en Vargas, y lo dejó
impracticable, y así sigue y seguirá. A quien le importa?.
Ante la imposibilidad de recorrerlo en su totalidad, al menos quiero llegar a
visitar los restos de Fortín donde arrestaron a Humboldt, lo cual no es muy
difícil, aunque si peligroso ya que hay que cruzar los barrios en la entrada a
Puerta Caracas.
Una vez el camino toma altura ya se siente uno más seguro, y la vista de Caracas
a los pies es hermosa (foto 1). La ciudad se sigue contemplando perfectamente ya
desde el Fortín de la Cuchilla, también llamado de La Cumbre o de San Joaquín
(foto 2).
Para llegar al Fortín se requiere vehículo de doble tracción, ya que aunque hay
tramos anchos (foto 3), la mayoría está lleno de zanjas y vegetación. En las
guías pone que se puede apreciar el empedrado español en muchos tramos, pero por
lo menos de Caracas al Fortín no queda absolutamente ningún resto, y del Fortín
en si, solo los muros exteriores, aunque el lugar es muy agradable con tremendas
vistas y con un fresco clima de montaña (foto 4)...