
Con solo unas horas de vuelo, dejamos el verano alemán, y volvemos a México en plena e
implacable temporada de lluvias que mantiene ahogados a los parapentistas del país, pero
muy lejos de desanimarse, se unen para realizar actividades alternativas, una de las
propuestas que no costó mucho de juntar un grupo de voladores y amigos fue un
rafting, para lo que nos desplazamos al estado rey de esta actividad, Varacruz.
Hay varios ríos en los que se puede practicar esta actividad, en esta ocasión nos
dirigimos al Filobobos, uno de los más conocidos, en el que realizamos dos de los tres
tramos acondicionados.
El Rafting comenzaba justo en el campamento con un descenso hasta este a pié, en un marco
muy tropical entre naranjos, mangos, cafetales, etc.
Una vez embarcados, nos dirigimos corriente arriba (algo que no es muy normal), hasta una cascada, donde a parte de darnos un baño, todos pudimos marcarnos algún que otro
clavado, en un marco realmente espléndido antes de comenzar el descenso.(foto 1).