
La excursión más popular desde Puerto Ayacucho, es el Tobogán de la Selva, a
una media hora al sur, y se llega por una carretera en buen estado hasta el
mismo lugar donde te bañas (foto 1). Es una gigantesca laja de piedra
por donde corre el agua formando un tobogán natural, el cual termina en una
poza de agua donde nadar (foto 2). La idea es lanzarse desde lo alto y
dejarse arrastrar por la fuerza de la corriente (foto 3), e intentar que
esta no te lleve hacia la izquierda porque te golpearías contra el muro de
protección lateral. La vista desde arriba es espectacular, y da una idea de
lo divertido que puede llegar a ser este lugar (foto 4).
Está pensado para pasar un día en familia, así que hay pequeñas
instalaciones con baños y restaurante donde comer.
Por supuesto que los más pequeños también encontraran un lugar donde
deslizarse (foto 5), y es que toda la piedra está cubierta de un musgo que
la hace muy resbaladiza, así que las caídas al subir a la parte alta, están
a la orden del día, pero aun así, divertido, divertido. Muy recomendable...