
Todos hemos visto la película "El último Emperador", y como estos se
recluían en la ciudad Prohibida de Pekín para mantenerse apartados de su pueblo, y de
hecho es que no necesitaban salir, allí tenían de todo, era una ciudad dentro de una
ciudad, con miles de aposentos, lujo, servidumbre, etc.
Hasta hace poco no se permitía al extranjero visitarla, pero hoy es la principal
atracción del turista que visita Pekín.
No entréis con la idea de verla rápido, recordad que es todo un mundo, y en cada rincón, sala, aposento, esquina, jardín, etc,
encontrareis algo fascinante hay que dedicarle al menos un día entero...