A las afueras de la ciudad de El Cairo (foto 1), se encuentra la única de
las siete maravillas del mundo antiguo que continua en pié, y son ya 4500 años los que
tienen.
Y es que es difícil hacer desaparecer los 2,6 millones de bloques de piedra que tiene la
Gran Pirámide, y cada uno con alturas irregulares que oscilan entre los 0,65, y los 0,9 metros (foto 2).
La Pirámide de Keops, es la que siempre a cautivado tanto a arqueólogos como a los amantes
de lo inexplicable, ambos comparten la sospecha que la verdadera cámara funeraria
permanece aun no encontrada gracias al talento de sus arquitectos, en la (foto 3), se puede ver
la entrada falsa, y debajo de ella, el agujero por el que se accede a la hasta hoy verdadera
cámara, pero con una altura de 145 metros, y una base de 5 hectáreas, las posibilidades de
cámaras ocultas son infinitas, como demuestran los muchos pasadizos y accesos falsos que
hay, para desorientar a los saqueadores de tumbas.
Hasta hoy permanece inexplicado como se construyó, pero sobre todo la extraña perfección
de sus proporciones (fotos 4 y 5), por ejemplo: equidista lo mismo del Polo Norte que del
centro de la Tierra, está situada sobre el meridiano que atraviesa una mayor superficie de
tierras emergidas, la proyección de sus diagonales delimita la amplitud exacta del delta
del Nilo, la peculiar inclinación de la entrada principal la hace paralela al eje de
rotación de la tierra, y su prolongación señala el punto del firmamento en el que se
sitúa la estrella Polar, etc...
Hay que alejarse bastante para apreciar el conjunto de las tres Pirámides
principales, Keops, Kefrén y Micerinos (foto 6), las tres fueros construidas por los faraones
que les dieron su nombre, y en las inmediaciones, está la Esfinge, una figura pétrea con
cuerpo de león y cabeza humana de origen desconocido (foto 7), y a la que le falta la nariz
por obra y gracia de los invasores franceses.