
Paphos con su bonito puerto y la fortaleza
medieval, representa una combinación ideal de lugar de veraneo
cosmopolita con espectaculares paisajes, playas y grandes e importantes
centros arqueológicos. Todo el conjunto de la ciudad de Paphos está
incluido en la lista oficial de la UNESCO de tesoros culturales y
naturales Patrimonio de la Humanidad.
Comenzamos nuestra visita paseando entre las terracitas y puestos de
recuerdos del puerto (foto 1) donde podremos encontrar casi de todo
desde esponjas de mar naturales (foto 2), hasta rico Hibiscus dulce
(foto 3).
Muchos de los monumentos históricos y arqueológicos están iluminados de
noche, como su fortaleza militar (foto 4), aunque hay que ir de día
(foto 5), si quereis ver su interior (foto 6).
Paphos tiene un origen fenicio, aunque ya estaba habitada desde el
Neolítico. Su mayor esplendor fue durante el periodo griego ya que
consideraban que aquí nació Afrodita y fue un importante lugar de culto,
por lo que nos han quedado muchos restos arqueológicos, los más
importantes: la antigua Paphos y las Tumbas de los Reyes de los que os
hablaré en el próximo escaner, pero paseasdo por la ciudad descubrireis
multitud de pequenias zonas arqueológicas (fotos 7 y 8), y multitud de
iglesias, la mayoría ortodoxas muy interesantes (fotos 9 y 10).
El nombre de Paphos está ligado a la diosa, pues este era el nombre del
hijo mitológico de Galatea y Pigmalion.
También se menciona esta ciudad en la Biblia, pues por aquí pasó San
Pablo a cristianizarla...