
Fuimos a hacer un vuelecito en parapente a Ôren (muy cerca de Bodrum), y
encontramos un paraíso no solo para volar, sino para relajarse sin los agobios de otras
zonas costeras turcas, muy familiar, sin absolutamente nada de turistas, todo el hotel, su
piscina y su fantástica vista del despegue para nosotros (foto 1),toda la playa también
para nosotros solitos (foto 2),los camareros y recepcionistas aburridos nos subían al
despegue que tampoco es un problema porque está indicado ( foto 3),y el vuelo, pues una
maravilla, 600metros de desnivel sobre la playa (foto 4),térmico a medio día, y dinámico
al atardecer con una preciosa puesta de sol desde el despegue.
Os tengo que recomendar el Hotel Alnata, económico, limpio, su gente muy simpática, a pié
de playa, y justo en el aterrizaje...