
En pleno siglo XXI, tal vez lo que más se valora es la antigüedad de las
cosas, revivir viejos tiempos, restaurar casas, coches, o cualquier ingenio antiguo como las
locomotoras de vapor (foto 1).
Una de estas viejas líneas férreas la encontramos en Alemania, entre las poblaciones de
Warthausen y Ochsenhausen (foto 2), 19 kilómetros de nostalgia.
Todo está perfectamente restaurado, estaciones, uniformes (foto 3), máquinas y vagones (foto
4), y absolutamente todo tiene más de 100 años, ya que este tren comenzó a circular en
1899.
Nosotros íbamos a realizar el recorrido completo, pero nos enteramos que había fiesta en
Sulmingen, así que allí nos bajamos, y esperamos el tren de regreso tomando unas cervezas
y las típicas salchichas, acompañadas de la no menos típica música alemana en medio de
un pueblo en fiestas. De regreso y con la barriga llena continuamos disfrutando del
tranquilo recorrido entre bosques y silbidos de la locomotora de vapor (foto 5)...