Las cascadas de Myrafalle (Myrafälle en alemán), son una de las cascadas más famosas de la Baja Austria. Es un destino
perfecto si estás buscando una excursión de un día incluso desde Budapest que se encuentra a 300 km pero todos de autopista.
Nosotros que nos encontramos en Sopron, pues las tenemos a solo una hora.
Si te gusta la naturaleza, el sonido del agua salpicando, entonces este programa no te decepcionará a pesar de no ser
una gran ni larga cascada, pero es encantadora, está cerca, y no podrías encontrar un lugar más perfecto para relajarte.
Si bien al principio te decepciona un poco el paseo ya que es relativamente corto, apenas 1
kilómetro, si lo combinas
con la cercana Garganta del Steinwandklamm, ya si
estarás ocupado un día completo.
Se puede dejar el coche en el aparcamiento gratuito de Myrafalle y continuar caminando hasta Steinwandklamm. Con la entrada de
Myrafalle te dan un mapa que incluyen los dos recorridos. Antiguamente hasta
había un billete combinado para los dos paseos,
pero hoy ya no.
Muyrafalle consta de 26 puentes e innumerables escaleras de madera, parece que estás caminando en un desfiladero. El
desnivel total a superar es de unos fáciles 125 metros. Y como dato decir que las cascadas las iluminan de noche.
Steinwandklamm, es diferente, normalmente un desfiladero seco pero bello y salvaje. Se camina por puentes y escaleras bien cuidados. Y en
verano cuando cuesta escaparse del sol. aquí la sombra esta asegurada.
Una vez pasado el desfiladero de Steinwand, se llega al Türkenloch, una cueva por la que se camina, y luego al Gasthaus-Jagasitz, a 706 m sobre
el nivel del mar, con vistas al Schneeberg.
Si eres mas aventurero puedes hacer la vía ferrata Rudolf Decker-Steig de nivel AB, pero nosotros como regresábamos a Budapest ya
teníamos
bastante y la dejamos para una próxima visita, ya os contare...