Hay muchos Monasterios fortificados en Moscú, pero si solo se tiene tiempo
de ver uno, hay que dirigirse al de Novodévichi, y la mejor hora a las 10 de la mañana del
domingo, cuando el espléndido coro interpreta la liturgia en la iglesia de la Dormición.
Fundado en 1524, se convirtió rápidamente en uno de los más ricos de Rusia, y llegó a
tener bajo su poder a más de 15.000 siervos, en el croquis de la (foto 1), se aprecia lo
grande que es. También era famoso como refugio exclusivo de las hijas de la nobleza (casi
nunca voluntariamente), o sea que vivían encarceladas.
La grandiosidad arquitectónica de Novodévichi, se aprecia mejor desde el exterior, desde
el lado del río (foto 2), igualmente desde la entrada principal (foto 3). Blancos
muros, torrecillas almenadas de ladrillo rojo, iglesias bien proporcionadas, campanarios
escalonados, cúpulas doradas, todo esto se puede admirar en este convento.
La iglesia de la Dormición (foto 4), conserva frescos del siglo XVII, aunque su principal
tesoro es el iconostasio.
Para los que gustan de las curiosidades, en el cementerio contiguo al convento se
encuentran las tumbas del famoso escritor ruso Antón Chéhov, y la del líder soviético
Nikita Jruschov...