El Kremlin es un tremendo recinto cerrado y amurallado (foto 1). En su
interior se encuentran lo que fueron las residencias y lugares de culto privados de
los zares y sus familias, incluidas cuatro catedrales y varias iglesias, además de
palacios, jardines, la armería, el antiguo presidium del Soviet Supremo, y el actual Senado
con su cúpula verde.
Pero empecemos por el exterior, donde en el lado oeste se encuentran los Jardines de
Alejandro, que deben su nombre al zar Alejandro I, se entra por unas elaboradas puertas de
hierro forjado, y junto a ellas la tumba del soldado desconocido (foto 2)con una
inscripción que en ruso reza: "Tu nombre es desconocido, tus hechos inmortales".
Al interior se accede por un puente que sube a la torre de la Trinidad, es la entrada
principal del Kremlin (foto 3). Una vez dentro, lo primero que veremos será el
Arsenal (foto4) con sus montones de cañones capturados al enemigo. Desde allí y
continuando subiendo, hay que dirigirse al punto estratégico y central del campanario de
Iván el Grande, que con sus 81 metros de altura es el punto más alto de Moscú, a su pié
se encuentra la gigantesca campana del Zar (foto 5), que con sus 213 toneladas de peso, resultó ser demasiado grande para ese campanario. Está rota, ya que durante un
incendio, fue anegada en agua y se rompió.
Muy cerca, otra enorme reliquia, el cañón del Zar (foto 6), construido en 1586, pesa 40
toneladas y su fuste mide más de 5 metros, aunque parece ser que nunca pudo ser
disparado...