Después de nuestra caminata en grupo por los alrededores del Castillo de Mor, aun nos queda
energía para una vía
ferrata, y es que cerca del castillo también en la
población de Mor se ha construido en la cantera de Csókahegy una
vía ferrata entre viñedos por lo que al final de la ruta podemos comprar y degustar los vinos
típicos de esta zona.
Ya son varios los lugares en Hungría con vías ferratas como: Tatabánya, Csesznek y en el desfiladero de Cuha, todas
levantadas con subvenciones estatales.
Aquí en Mor hay vías de diferentes niveles de dificultad. Todas parten del parking en el viñedo interior y tras una
pequeña caminata de apenas 10 minutos nos encontramos al pie de las
vías que no son muy largas y se pueden completar
en una media hora cada una.
Las tres vías abiertas actualmente por grado de dificultad son:
B: Királyleányka (Princesita): La entrada comienza desde el centro de la cantera, luego recorre 160 metros a lo largo de Ferrara y termina a la
derecha. Recomendado para principiantes.
C: Egér a Marson (Ratón en Marte): La entrada comienza en el lado central derecho de la cantera. El recorrido tiene una longitud de 225 metros.
Cruza la cantera horizontalmente en la parte superior. Es para escaladores avanzados.
D: Bea Tükörországban (Bea en el País de las Maravillas): Un reto más duro para escaladores avanzados, 215 metros de largo. Comienza en el mismo
lugar que la ruta de Egér a Marson, justo debajo de ella, y luego se une a mitad de camino.
Nosotros hicimos la de nivel intermedio, o sea la de "Ratón a Marte" y nos
pareció un poco mas que nivel "C" debido a que la roca es extremadamente
lisa y cuesta agarrar bien los pies lo que hace que se tenga que avanzar mucho con los brazos, a puro
músculo. Pero fue entretenida y no
insalvable.
Esta zona tiene una restricción que debemos respetar y es que cada año, del 1 de abril al 31 de julio, ¡ESTÁ PROHIBIDO ESCALAR debido a la anidación
del pájaro lagarto barbudo...