
Nos acercamos a la línea fronteriza que separa
Chipre del Norte con Chipre del Sur, estas zonas siempre son incómodas de
recorrer: letreros de prohibido hacer fotos (foto 1), zonas militares, prohibido
pararse, controles y pasos fronterizos cerrados (foto 2), pero hay que pasar por
aquí para llegar al monasterio ortodoxo de Stavrovouni (foto 3) o de la Santa
Cruz (stavros = cruz y vouno = montaña), construido en honor a Santa Helena
madre del emperador Constantino que pasó por aquí en su viaje de regreso de
Tierra Santa entre el 326 y el 328 y donó para este monasterio un fragmento de
la soga con la cual le habrían sido atadas las manos a Jesús.
Posee además antiguos iconos y valiosas tallas de madera, así como un pequeño
museo sobre la guerra de la independencia.
Pero ver todo eso plantea un problema si eres mujer, ya que no se te permitirá
el acceso, y los hombres debemos dejar la cámara de fotos para cruzar las
puertas de entrada al monasterio (foto 4), todas las normas de entrada están muy
claras en varios idiomas (foto 5).
Así que accedo solo al monasterio, no hay absolutamente nadie más, y además
consigo pasar mi teléfono móvil con cámara, así que voy haciendo fotos mientras
subo a lo alto de la colina donde se encuentra el monasterio. Sus cultivos (foto
6), las vistas hacia en valle (foto 7), y alguna que otra foto más de las
dependencias en cuanto me encuentro solo (fotos 8 a 13).
El monasterio es de estilo bizantino, igual que muchas de las iglesias
chipriotas, aparte de los iconos tiene todas sus paredes pintadas con frescos y
algunas con mosaicos.
Aunque lo que más impresiona es el lugar de su emplazamiento en lo alto de una
alta colina, y su aislamiento en tierra de nadie...