
Pretendemos llegar hasta el extremo final de la Península de Karpaz,
y la verdad es que no supone ningún problema, la carretera al principio
es buena (foto 1), y aunque luego al entrar en las zonas que ya no están
casi habitadas, pues empeora (foto 2), pero al no haber casi vehículos
circulando, se hace bien.
Aparte de disfrutar de cualquier playa que nos salga al paso, hasta aquí
se viene a ver naturaleza y paisajes salvajes. Para ello se ha creado un
parque, el "Dipkarpaz Milli Park" (foto 3), que no es nada más que una
reserva de "burros salvajes", y es lo que vamos a encontrar y con lo que
tenemos que tener precaución como indica la señal (foto 4).
Y en seguida los encontramos (foto 5), pastando alrededor de la
carretera. No tienen nada de "salvajes", que no sea que son libres y
campan a sus anchas, y la verdad es que no hay que ni ir a su encuentro
ya que son totalmente amistosos e incluso vienen a dejarse acariciar
(fotos 6 a 9).
Vimos algún que otro animal más como una serpiente atropellada (foto
10), o rebaños de ovejas a la sombra (foto 11).
Y así continuaremos disfrutando del paisaje y de los animales hasta que
lleguemos al extremo de la península desde donde divisaremos los últimos
islotes de tierra (fotos 12 y 13), y como no, las banderas
norte-chipriota y turca (foto 14)...