
Continuamos camino hacia Melnik, hay que circular con mucho cuidado en esta
época del año, todos los caminos y carreteras están llenos de tortugas, y las muy
tortugas (lentas),no se apartan, solo esconden la cabeza, resultado, la carretera está llena
de tortugas chafadas, nosotros vamos parando y apartando algunas (foto 1),se dejan tocar y
acariciar (foto 2),y cuando ya se hartan de uno, y quieren que las sueltes, simplemente se
ponen a hacer sus necesidades, momento en el que inmediatamente, las volvería a dejar en
medio de la carretera...
Melnik es famoso por dos cosas, la primera son sus pirámides, un grandioso paisaje de
acantilados calcáreos de hasta 100 metros de altura tallados por la erosión (foto 3).
Y la segunda razón, son sus vinos, los cuales llegan a toda Europa, muchas de las antiguas
casas-bodegas, se pueden visitar, destaca la Kordopoulos (foto4),de 1754 y cuatro plantas, las
dos inferiores de piedra y las superiores de madera, tiene hasta ventanales de vidrio
policromado de Venecia, por supuesto bodega, donde podréis probar su vino, aunque esto
también se puede hacer en cualquier rincón del pueblo (foto 5).