Después de la caminata por las montañas de Pohorje en los alrededores de la
ciudad de Maribor, nos bajamos a visitar
la población, muy tranquila en invierno y difícil de disfrutar por el tremendo
frío que hacia, pero aun así nos dimos una
vuelta.
Nos encontramos al noroeste de Eslovenia, entre viñedos y valles verdes y es la segunda ciudad del
país en economía,
desarrollo y población.
Es conocida por sus vinos blancos qua ya probamos en Ptuj y cuenta con una marcada tradición austro-húngara.
Fue recientemente nombrada Capital Europea de la Cultura en 2012 por transformarse de una ciudad post-industrial a una
ciudad moderna y sostenible. Huertos urbanos comunitarios, calles peatonales, plazas repletas de encantadoras terrazas, wifi
gratis en toda la ciudad, entornos naturales junto al río Drava y a los pies de las montañas Pohorje, extensos carriles bici,
casas con tejados rojos que recuerdan a la estructura urbana de ciudades centro-europeas como Praga o
Munich, pero lo combina con un carácter más próximo al mediterráneo, en el que se deja sentir el ritmo de un «dolce far niente»
disfrutando de una copa de vino blanco típico de la región.
Algunas iglesias que recuerdan construcciones Hanseáticas con ladrillos rojos y tejados verdes: la iglesia franciscana y la
catedral dedicada a San Juan Baptista.
Tiene un castillo, y como muchas ciudades centro-europeas, Maribor también se ha edificado alrededor de el. Sin
embargo, lejos de la imagen típica de fortaleza en lo alto de un monte (como en Ljbljana o Heidelber-Alemania), el actual
castillo de Maribor se encuentra en la plaza principal de la ciudad, a pie de calle.
Paseando por su centro o siguiendo el curso del río encontrareis prácticamente todos los monumentos de la ciudad y sus
principales bodegas como la Old Vine House (la Casa de la Viña Antigua). Allí se encuentra la viña más antigua del mundo
(400 años!) y hoy hay un pequeño museo dedicado a vinicultura
también aunque curiosamente no se puede probar su vino ya que
solamente se producen unas 100 botellas de 25cl al año por lo que no forma parte de las opciones de vinos a probar.
El centro es la Plaza del Ayuntamiento donde encontraremos precisamente eso.
Terminare diciendo que Maribor al estar rodeada de naturaleza y montañas, ahora en invierno es posible esquiar en su
estación
de ski con las pistas bien visibles desde la ciudad, y en verano pues los remontes
mecánicos permiten subir a caminar, hacer el
descenso en bici, montar a caballo, etc, y si no queréis subir muy arriba se pueden alquilar en el centro kayaks, canoas o bicis
para recorrer el río Drava...