
Otro de los Parques Naturales cercanos al DF, es el Desierto de los Leones, nadie sabe
porqué se le llama así, ya que para nada es un desierto, sino todo lo contrario es una
maravillosa zona boscosa de pinos, oyameles y encinos, y por supuesto no hay, y nunca hubo
ningún león. Destaca en el parque un convento Carmelita construido en 1606(foto 1).
Pero lo mejor es la multitud de recorridos y excursiones que podemos realizar, nosotros
optamos por descender el río desde el convento hasta que nos cansamos, o mejor dicho hasta
que el asunto comenzaba a estrecharse y complicarse (foto 2).
De nuevo en la civilización, nos dirigimos a La Marquesa, otro Parque Natural que colinda
con el Desierto de los Leones, el objetivo era pescar una trucha con las manos en
cualquiera de los muchos restaurantes que hay, para después de comerla al gusto, y
digerirla violentamente en uno de los también muchos circuitos de cuatrimotos que hay en
la zona.(foto 3)
Para mi era la primera vez que montaba en uno de esos artilugios, y ya os digo que requiere
de unos minutos el hacerse con el control de uno de esos bichos.
Pero después de una carrera, y una hora de experiencia tragando polvo con las
cuatrimotos, me puedo permitir daros el primer consejo sobre el manejo de ellas.
Llevar con vosotros máscaras anti-polvo, gafas de protección para los ojos, y ropa que
penséis tirar después de la competencia, porque tanto la garganta, como los ojos, como la
ropa, además de algunos músculos quedan inservibles.