Para salir de Kotor en dirección a la carretera de la costa que lleva a Croacia, hay
que recorrer todo el largísimo y enrevesado fiordo, y además hay que hacerlo
lentamente, no solo porque la carretera es estrecha y con muchas curvas, sino porque el
paisaje es fabuloso (foto 1), y uno se creería en la mismísima Noruega sino fuera porque
de las poblaciones emergen los campanarios "tipo veneciano" típicos de la Dalmacia (foto 2).
Por otro lado si se pasa por aquí en temporada turística es un placer adicional bañarse
en las fresquitas y tranquilas aguas del fiordo en cualquiera de las poblaciones que
atraviesa la carretera, nosotros paramos en una llamada Dolji Morinj, ya cuando cuando
teníamos todo el fiordo casi recorrido, además es genial si se viaja con niños, ya que la
ausencia de olas les permite disfrutar mucho más del baño...