
Ya nos dijeron que Abril era uno de los meses más lluviosos en
Kirguizstan, pero no que podía estar tres días y tres noches seguidas sin parar, ante la
imposibilidad de salir para nada de la ciudad en esas condiciones, no nos quedó más
remedio que visitarla entre chaparrón y chaparrón.
La capital de Kirguizstan, Biskek, no es muy grande y no hay mucho que ver, lo poco visitable
pertenece a la época comunista, vamos que no hay nada que identifique esta ciudad como la
capital de un país verdaderamente independiente de Rusia, por tanto empezamos con lo más
característico de las ciudades rusas, la estatua de Lennin", que se haya detrás
de Museo de Historia (foto 1), aunque la única historia que relata es la del propio Lennin, a base de fotos y recortes de periódicos a lo cual dedican las tres de las cuatro
plantas del museo, y es que hasta hace pocos años se llamaba simplemente Museo Lennin.
El otro personaje famoso de Kirguizstan lo encontramos frente al edificio de la
filarmónica de Biskek (foto 2), se trata de Manás aunque aquí en Occidente nadie ni
siquiera lo ha oído nombrar, se trata del más grande poema oral del mundo, transmitido de
padres a hijos, entre otras cosas porque estaba prohibido recitarlo en público, cosas del
comunismo, relata la historia épica, mitos y leyendas de un líder y héroe kirguiso
llamado "Manás" (foto 3), y continua con las de su hijo, y luego su nieto, es tan
largo, que los encargados de recitarlo, los "Manaschi", prácticamente entran en
trance para soportar los varios días que tarda en recitarse.
Todo lo demás que se puede ver en Biskek, son las típicas plazas y grandes edificios
comunistas nada originales, construidos derrochando cemento, y con cierto parecido a
búnkeres como el Parlamento (foto 4)...