Si queréis que llueva en Hungría, solo tenéis que mandarnos a caminar el DDK, porque es decir continuamos, para que
aquí se ponga a diluviar y se embarren los caminos.
Dejando esto claro comenzamos nuestra siguiente etapa de 27km (iba a ser mas larga, pero es
difícil caminar largas distancias
en caminos totalmente embarrados, y decidimos acortarla)
entre Zalakaros donde nos quedamos hace unas semanas esperando que
se secaran los caminos y Palin, donde decidimos escaparnos en
autobús porque el barro y la incomodidad de caminar en el
era demasiada.
La zona por la que discurre esta parte del sendero es realmente hermosa y llena de zonas boscosas, desgraciadamente es
esa misma sombra de los bosque la que ayuda a que los caminos permanezcan bien embarrados
después de unas lluvias, así
que no lo pudimos disfrutar mucho. También hay pocos servicios, por lo menos ahora que aun no ha comenzado la temporada,
supongo que este camino hay que empezarlo un mes o dos mas tarde que lo que lo hicimos nosotros...