Desde las playas de Laganas y Agios Sostis, nos dirigimos al sur hasta las de Keri y Marathias. A pesar de estar muy
cerca de la capital (apenas 17km) y ser bonitas y tranquilas, no son muy frecuentadas por turistas, por lo que
estaréis prácticamente solos.
Hay algunas tabernas de costa en esta playa de guijarros, así como muchas otras opciones de comida y bebida en la zona, pero en general este
poblado remoto es pequeño y está fuera del camino de áreas más populares, como Laganas Beach.
También hay tumbonas disponibles, pero hay mucha sombra natural proporcionada por los árboles que bordean los 300 m de la playa.
Cuando te cansas de tomar el sol, te puedes apuntar a una de las excursiones en barco que salen del puerto hacia las Cuevas Azules o,
incluso alquilar un barco y explorar la costa a tu propio ritmo.
Nosotros queríamos llegar hasta el Cabo de Marathia, que es una famosa
formación de roca que forma un arco perfecto, pero nos dicen tajantemente
que eso solo es posible en barco. Pero fue esa misma rotundidad
la que nos provoco que por simple tozudez quisiéramos llegar allí por tierra.
En el mapa marca una pista que se aproxima y decidimos tomarla, pero justo cuando estamos a punto de llegar al cabo por lo alto de la montaña,
la pista cambia de rumbo y se aleja del cabo. Entonces aparcamos el auto y decidimos explorar un camino inaccesible para un vehiculo que no sea
4x4 pero que podemos
caminar y lo hacemos hasta que este se termina en una especie de corrales para animales abandonado. Desde este punto ya sobre el cabo, pero que
aun no podemos ver, no hay manera de continuar. Vamos con sandalias playeras, no hay camino y por donde se
podría intentar pasar esta lleno de
telarañas con arañas "casi" tan grandes como yo. Me armo con un palo largo y vamos apartando las telarañas y avanzando lentamente hasta llegar al
acantilado sobre el Cabo Marathia y podemos contemplar el arco de roca desde una vista diferente que desde un barco...