En la provincia de Málaga, lo típico y normal es encontrar y recorrer pueblos impolutamente pistados de blanco, incluso
hay una famosa ruta que recorre los mas importantes llamada "La Ruta de los Pueblos Blancos", pero siempre hay una "oveja
negra" o en este caso "azul" y se trata de un pueblo totalmente
atípico pintado de color "azul pitufo".
Los pitufos malagueños viven y te dan la bienvenida en Júzcar con todas sus casas pintadas de azul incluidas la iglesia,
el ayuntamiento, los bares y hasta el cementerio.
Todo empezó en 2011 cuando Júzcar fue elegido para celebrar el estrenó a nivel mundial de la película de “los Pitufos”. La idea de pintar el
pueblo
de azul, fue de una agencia de comunicación madrileña que trabajaba para la productora de la película
"Sony Pictures Releasing". Hasta aquí todo bien. El estreno fue genial, la fama del pueblo creció como la espuma y todos vivían felices y
contentos.
En diciembre de 2011, tras boom turístico post-pitufada, se realizó una consulta popular para votar si se mantenían las casas azules y explotar la
nueva fama de este peculiar “pueblo-pitufo”. El resultado fue un "SI" rotundo.
Pero los juzcareños no habían calculado un futuro problema: derechos de autor. Los poseedores de los mismos, tras intentar llegar a un acuerdo
económico –fallido– decidieron desautorizar al pueblo y prohibir el uso del término “pitufo”. Al parecer la familia del creador de las criaturas
azules, Pierre Culliford ‘Peyo’, pedía un 12% de los ingresos derivados del turismo.
Obviamente el pueblo se negó, aunque pudo conservar las paredes de color pitufo, uy, digo… color cielo, y se supo reinventar: de pueblo pitufo
pasó a autodenominarse aldea azul. Con una buena inyección de dinero por parte de la Diputación de Málaga, Júzcar
se ha convertido en uno de los pueblos más atractivos de la provincia, con espacios al aire libre pensados tanto para pequeños, como para los más
grandes.
Turisticamente se pueden hacer muchas cosas en Juzcar. Lo primero es disfrutar con la carretera que llega a la
población que discurre entre castaños
con flores amarillas y pueblos blancos con muy buena pinta como Pujerra. Dejamos el coche en el parking a la entrada y desde
aquí ya se pueden
tomar las primeras fotos del conjunto del pueblo azul.
Después comenzaremos a recorrer Juzcar buscando "grafitis", En total hay 14 repartidos por sus calles. Cada uno tiene un código QR y si los visitas
todos, descubrirás una palabra clave.
También se puede cruzar el pueblo volando en tirolina y hay varias rutas de senderismo que parten de el. Los mas tranquilos pueden recorrer
miradores como el de La Torrichela mientras te pierdes por las calles azules.
En definitiva Juzcar es una buena excursión si te encuentras cerca de Ronda y mejor si viajas en familia con niños y puedes regresar con ellos a
tu infancia aunque sea por un rato...