
Estos últimos inviernos que hemos pasado en Alemania, siempre hemos sido
obsequiados con un intenso calor familiar, que contrasta con las bajas temperaturas y nieve
que nos encontramos en el exterior, por eso cada invierno y en excursión familiar hemos
visitado unos baños termales diferentes, la verdad es que hay muchos por todo el país, la
mayoría artificiales ya que consiguen el agua caliente a fuerza de perforar en la tierra
para sacarla. Estos de Jordanbad están en la localidad de Biberach al sur de Alemania y
extraen al agua a más de 1000 metros de profundidad a una temperatura de 47°C, luego con
ella y utilizando más de 9000 metros cuadrados de superficie cubierta te ofrecen
infinidad de posibilidades: Se puede empezar con un baño en el exterior (con la temperatura
ambiente a bajo cero) (foto 1), tostarse como una "pizza" en el solarium (foto
2) disfrutar como un niño con los toboganes, rampas, saltos, bañarse en piscinas a
diferentes temperaturas, hasta una con agua del tiempo (imaginaros), como curiosidad tienen
una piscina de agua salada, pero lo curioso es que la sal la traen del Mar Muerto (la misma
que según la publicidad de la terma es en la que se bañaba Cleopatra, yo pensaba que lo
hacía en leche de cabra).
Pero lo que más disfrutamos nosotros, fue la zona para niños y bebés (fotos 3 y
4), donde Ana Sofía pudo chapotear de lo lindo, en definitiva una salida
familiar en la que todos
pudieron disfrutar...