Mi siguiente destino en Japón es Hiroshima, como primer viaje a
Japón considero que es un lugar de visita imprescindible y obligada.
Si como yo llegas en tren, a unos 10 minutos a pie de la estación de Hiroshima se
encuentra el Jardín Shukkeien en el camino al memorial de
la bomba atómica, por lo que me detendré a hacerle una visita.
Son unos de los jardines más antiguos de Hiroshima, con más de 400 años de historia. Su diseño está inspirado en las escenas de las leyendas chinas.
Cuenta con estanques, islas, pinos, puentes, lámparas de piedra, casetas y corrientes de agua. El conjunto
traslada a los visitantes a un estado de paz y descanso, necesario para muchos durante el ajetreo del viaje.
Aunque quedó totalmente destruido durante el bombardeo de 1945, el recinto reabrió sus puertas, tras extensas reformas, en 1951.
Aunque el jardín japonés de Shukkeien es relativamente pequeño, su diseño complejo da la sensación de ser espacioso, y por todas partes hay senderos para
caminar, puentes y varias estructuras pintorescas, por lo que el ambiente del jardín cambia constantemente. Y ahora que los
árboles comenzaban a florecer
pues estaba realmente bonito, y es que además parece que el tiempo empieza a cambiar para bien y tenemos un bonito
día soleado...