
Innsbruck es la capital de la
región del Tirol Austriaco, rodeada de montañas que llegan casi a los 2800
metros, fue ciudad olímpica albergando los Juegos de invierno de los años 1964 a
1976. Su nombre literalmente significa "Puente sobre el Inn", que es el río que
la atraviesa y forma un espectacular y ancho valle (fotos 1 a 3).
Lógicamente si venimos en invierno, es que venimos a esquiar, pero si lo hacemos
en verano (aunque también se puede esquiar el los glaciares de Stubai o de
Hintertux en el Zillertal), es que venimos a disfrutar del encanto de la ciudad
y los paisajes alpinos que la rodean, y es que aquí viven del turismo en
cualquier época del año.
Hay mucho que ver en la ciudad, y casi todo se concentra en su casco histórico (Altstadt),
atracción turística de primer orden, y por tanto muy concurrida y animada. Ya en
la misma entrada disfrutaremos de hermosas calles y plazas porticadas (foto 4),
la tremenda catedral de St Jakob (foto 5) con magníficos frescos que relatan la
vida de Santiago, y muchos detalles antiguos por cualquier lado como esta
curiosa fuente (foto 6).
La calle de la ciudad más famosa y que es peatonal, es la Maria-Theresien-Strasse
con una colección interminable de edificios barrocos, y una excelente vista
hacia las montañas nevadas en invierno, y muy imponentes y verdes en verano
(fotos 7 a 9).
Su construcción más famosa es el Goldenes Dachl (Tejadillo de Oro) (fotos 10 y
11), del siglo XVI, y se trata de una mansión antigua con un balcón de tiene el
techo de oro (en realidad está realizado de tejas de cobre dorado), y hoy es el
símbolo de la ciudad. Alberga el museo Maximilianeum que muestra la vida y obra
de este emperador que gobernó la ciudad desde el 1490 al 1519.
Hay muchas más casas barrocas por el centro de la ciudad (foto 12), que
contrastan con el modernismo de los funiculares que te suben a lo alto de las
cimas (foto 13). Y también hay muchos parques, y zonas para el recreo de lo más
pequeños (fotos 14 y 15). Los grandes podemos disfrutar de una gran
variedad de actividades al aire libre, que van desde rafting, senderismo,
escalada y bicicleta de montaña, hasta deportes acuáticos en los lagos cercanos.
Y por supuesto de su gastronomía donde el "Goldener Adler" en la Herzog
Friedrich Strasse 6, con sus 600 años de antigüedad, es el restaurante más
antiguo y famoso de la ciudad sirviendo platillos tradicionales de la zona...